Hasta aquí llego muchachos. Nos dice el taxista, conductor de nuestro tercer y no último ride del día. Volteamos hacia la izquierda y un puente lejano, miramos hacia la derecha y un espectacular captura nuestra atención. Imposible no mirarlo, ¿Dulce o travesura? es su leyenda y con los labios rojos, una mujer joven enseñando parte de sus senos.
Ahí estamos, justo enfrente del aeropuerto. Caminemos acá, para qué retroceder, seguro encontramos una parada de camión.
Fue más de un kilómetro bajo el sol, con desvelo, polvo, maletas, hambre, sed y algunos camiones que no quisieron recibirnos.
Por aquí trabaja Fermín, él nos puede dar un ride. Caminamos hasta encontrarlo. Hasta pronto Gaby, adios Dany, cuídate Fermín, y muy agradecida abro el cancel de mi casa.
Sola, apenas y el perro me ladra. Comida no hay mucha y me tengo que conformar con jamón en cuadritos. Hoy en especial tengo ganas de ver a mi familia, de reirnos, de escucharlos, hasta de pelearme con ellos...
Es el cansancio y el silencio, hacen que me sienta a cada momento más triste.
Prendo mi computadora, por curiosidad, para ver si me dice algo bueno, para ver si en el monitor encuentro la compañía que por este rato necesito.
En mi bandeja de entrada, abro primero los correos que reconozco, al final una tal Lic. Gabriela. Son varios minutos después cuando me doy cuenta, en la lista, una leyenda así aparecía: SELECCIONADOS DE MOVILIDAD ESTUDIANTIL ESPAÑA Y COSTA RICA.
Me apuro a abrirlo, un año con mi computadora y demuestra ser obsoleta con su lentitud. Pocas veces se experimenta una intriga de este tipo, en verdad no sé cuál es el dictamen para mí, y menos al recordar la llamada telefónica con la Licenciada Gabriela, cuando me dijo las pocas probabilidades que hay de que me vaya a la escuela que yo quiero.
Se abre, lo leo cautelosamente. La lista se encuentra en un archivo adjunto y mi computadora tiene que convertilo para leerlo. Qué ansiedad...
No me en encuentro, no encuentro la universidad ¿son los nervios?, vuelve a buscar, un segundo, espera, acá estoy!.. Alejandra, Ciénega, Periodismo, Universidad Complutense de Madrid, ¿aceptada?....

Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii...... la hoja de excel dice que fui aceptada en la Complutense!!!!! qué honor. Espera, ¿me estaré equivocando? No, sí soy yo.
Me paro sobre la cama y empiezo a saltar, me bajo y corro por el pasillo. Mi perro Mariachi no sabe si mover la cola compartiendo mi emoción o ladrar entre los gritos que emito. Corro formando círculos en el comedor y termino en el suelo llorando de gusto.
Esto lo tienen que saber mis papás, aguanta, no puedo hablar así, no me van a entender.
Tranquílizate y explícale a tus papás que te vas a la Universidad Complutense de Madrid, y que él se viene contigo...
Los desvelos y ansiedades, han valido la pena.
Ahora te dejo con esta canción, que esa misma noche Lucía me la pasó, ella sabe de mi historia e indeliberadamente me supo identificar en las letras de Paez... Desde entonces no dejo de pensar en este lyric. Ponedle PLAY

